El dolor es como un anestésico de la conciencia. Es tan Potente que es capaz de hacerte pasar por alto tanto aquello que te hace bien, como aquello que te hace mal. Creo que, a pesar de ello, es necesario sentirlo en lo más profundo. Me he revolcado en mi dolor, lo he sentido hasta casi romperme por la mitad, he creído a veces que iba a poder conmigo. He asumido que sólo yo podía pasarlo, nadie podía ayudarme a hacerlo, sólo acompañarme en mi dolor. Me he hundido y levantado en el mismo día, he creído morirme y he reído en diferencia de pocas horas. La conclusión es que con dolor también se vive, somos seres vivos, y la Vida nos dota de esa gran capacidad de supervivencia.
El dolor no me hizo ver al inicio que había sido una elección libre, hecha desde el amor hacia mi, ese amor que no supe expresarme en tantas ocasiones, tal vez porque tampoco lo sentí. Cuando descubrí en esa elección dolorosa la máxima expresión de amor que nadie jamás tuvo hacia mi, cuando fui capaz de verlo sentí la Paz nacer desde el centro de mi corazón. Pude vivir el dolor sin sufrimiento, sólo dolor, aceptando que es parte de la vida. Y poco a poco llega a mi el agradecimiento. Agradecimiento por poder sentir este amor que aun no sé gestionar, por este nuevo enamoramiento que trabajaré para que dure hasta el día de mi muerte. Será duro, ya que llevo toda la vida sin él, pero ahora que lo conocí en mi, lo quiero conmigo para siempre.
https://www.facebook.com/harsangatyoga/notifications/
RADHA SILVIA
HAR SANGAT YOGA








