No sé si sabes quién eres. No, no es una pregunta tonta con la que empezar esta entrada...¿sabes realmente quién eres? Quien eres no es la música que te gusta o la ropa que te pones...que también son un reflejo de lo que eres, claro.
Recordando ,de nuevo, a Dante, que comenzaba su Divina Comedia diciéndonos que en medio del camino de la vida, encontró un bosque oscuro y perdió el camino justo....el camino correcto... Me viene a la mente algo, que me ocurrió hace poco...me perdí....ME PERDÍ. De pronto un día no supe dónde estaba...con quién ni quién era yo...Perdí mi alegría, mi pasión, mi capacidad de ilusionarme a cada paso...y de ser resolutiva...pasé a no saber qué hacer.
Pasé días a solas, sin querer hablar ni ver a nadie, quité la conexión de internet del móvil, para que no me llegaran whatsapp ni emails...ni nada...quité el sonido ...que no me llamara nadie...
Y tuve que mirar alrededor de mi propio bosque oscuro...pero sólo veía el fín del camino que me había llevado allí...el fín del camino errado...ví la gente falsa que me acompañó, el falso apoyo, me ví a mi misma juzgándome por cada cosa que no hacía, o que no hacía bien...me vi apartándome de mi esencia...de mi energía...de quien soy.
Entonces pensé...que el camino correcto no estaba perdido...simplemente no existía...estaba aun por construir...y sólo yo podía hacerlo....Así que me puse manos a la obra...Volví a mi esencia, volví a dar gracias por estar viva, a disfrutar de que salga el Sol y la Luna...y de estar yo aqui para verlo... Volví a disfrutar de mi familia, de mis hijos, volví a mirarlos a los ojos y volví a sentir cuánto me quieren.
Volví a dibujar, aunque fueran sólo churros...volví a escribir y dejar que mi alma pasara al boli....o a la pantalla blanca de un portátil... Volví...poco a poco yo...estoy volviendo...aunque aun no llegué...No tengo prisa...Lo más importante ya lo tengo...He aprendido a darme cuenta de cuando estoy sonriendo, que a veces lo hacemos sin darnos cuenta de que somos felices, he aprendido a darme cuenta de, en cada abrazo, cuánto siento y cuánto siente el otro. He aprendido que debo estar bien...porque de mi bienestar deriva el de más personas...pero, sobretodo, porque debo estar en paz conmigo misma...vivir sin exigirme cosas que, en ciertas ocasiones, me han hecho daño sin ser siquiera cosas necesarias.
Mi camino correcto está en proceso de construcción...quizás me lleve el resto de mi vida...pero eso quiere decir que, cuando me vaya...me iré estando en la construcción del correcto...y alejada del errado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
COMENTARIOS